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sábado, 7 de noviembre de 2009

La vida es bella por Ayelén Becerra

La vida es algo bello para disfrutar.Al levantarnos por las mañanas agradezcamos con amor ver el sol asomar que refleja en nuestro rostro su silenciosa luz y sintamos la dulce brisa que nos conmueve con su hermoso cantar.
Es algo maravilloso levantarse feliz y así alejar a la soledad y continuar con un día más donde hay que luchar, caminar, decidirse y así triunfar.
Verás que sonreír contagiará a los demás y así notarás que muchos se acostumbrarán. Podrán olvidar sus cosas rutinarias y verán que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
Nunca te quejes de tus errores ni se los cargues a los demás, sólo pide perdón a Dios y vuelve a comenzar. Intenta ser fuerte por que tú eres el que verdaderamente hará tu destino.

El nuevo compañero por Rodrigo Riquelme

Cuando llegué a la escuela esa mañana se presentó un nuevo compañero llamado Pedro. En ese momento dos chicos molestaban a Juan porque tenía un problema en una pierna y porque su padre trabajaba de basurero. Le pegaban con las reglas, lo rasguñaban y le mordían los dedos. Estaba en el último banco asustado y pidiendo que lo dejaran de ofender, pero los otros seguían pegándole y no hacían caso a su pedido. Todos los demás mirábamos y nos reíamos sin intervenir en la situación. Juan, furioso, les largó una plasticola que pegó contra la pared y se reventó y ensució al profesor que en ese momento llegaba al aula. El profesor enojado preguntó quién había hecho eso y todos agachamos la cabeza y nos quedamos callados. Entonces él preguntó nuevamente. Mi nuevo compañero, apiadándose de Juan, se hizo responsable del hecho pero el profesor no le creyó y explicó que el culpable no sería castigado. Juan se levantó llorando y con temor balbuceó lo sucedido. El profesor pidió que se levantaran los alumnos que lo habían molestado. Ambos lo hicieron con la cabeza baja. -Ustedes, han insultado y golpeado a un compañero. Han cometido una de las acciones más vergonzosas. Acompáñenme a la dirección, hablaremos con la directora y veremos cómo resolver esta situación- dijo el profesor. Antes de hacerlo, el profesor miró a Pedro y lo felicitó por su actitud de haber defendido a un compañero cuando otros lo atacaban. Y todos los demás, quedamos en silencio, reflexionando por nuestra actitud.

La confianza por Micaela Montiel

¿Qué es?
Es una palabra fácil de pronunciar, pero muy difícil de practicar. Es algo muy valioso confiar en alguien, pero a mí me cuesta tanto...
Tal vez sea el temor a que me traicionen. Ya me ha pasado, y no querría que me vuelva a suceder en otra ocasión.
No es tan sólo el confiar a alguien sus secretos. ¿Quién alguna vez cuando ha prestado algo aunque sea lo mínimo ha desconfiado si realmente lo cuidará?.
Hay veces que parezco egoísta cuando me piden prestada cualquier cosa... la presto pero con mucho cuidado.
No soy así, sólo trato de cuidar todo lo que tengo aunque reconozco que exagero de vez en cuando. Por ahora no encuentro a esa gran persona en la cual confiar mis secretos o darle algo sin tener miedo a que lo rompa o lo pierda, pero sé que tarde o temprano va a llegar. Sólo tengo que tener paciencia y esperar y entonces...la confianza volverá a mí.

La amistad más allá de las diferencias por Gisela Pavéz

Había una vez un oso que caminaba hacia el lago. Cuando estaba allí vio a un sapo que salió del otro lado del arroyo. Se acercó y lo saludó muy atentamente y se pusieron a conversar. Todos los días se encontraban en el mismo lugar y cada vez se conocían más hasta que se hicieron muy buenos amigos.
Una tarde muy calurosa, el oso y el sapo jugaban muy contentos, cuando de repente se les apareció una serpiente y se alejaron hacia atrás asustados con su presencia -¡No teman! dijo ella.-¡¡¡ Soy vegetariana!!! Y siguió su camino muy triste y sola.
Ellos se preguntaron el porqué de esa angustia. Más tarde la encontraron de nuevo y le preguntaron porqué tenía esa cara y la serpiente les respondió que no tenía amigos porque todos la rechazaban por miedo a que fuera peligrosa. El oso le dijo que se fijara en ellos: uno era grande y el otro chiquito pero igual eran amigos y que ella también podía entrar en esa amistad que los unía.
Finalmente, juntos caminaron hacia el arroyo donde se unieron más y más cada día y nada ni nadie los pudo separar nunca.“No hay que tener prejuicios a la hora de encontrar amigos”