Había una vez una niña llamada Camila que se llevaba muy mal con su madre y su padrastro. Finalmente, decidió irse de su casa a vivir con su abuela. Esta angustia la hizo ponerse muy agresiva y llevaba sus problemas a la escuela. Llegó un momento en el que se volvió muy violenta y trataba mal a todos sus amigos. Por esto, todos se alejaron y ella quedó sola, más sola que nunca. Camila recapacitó y se dio cuenta de lo que había perdido por su mal carácter y entonces entendió que los amigos no tienen la culpa de los problemas que la vida nos presenta y decidió cambiar su actitud.
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sábado, 7 de noviembre de 2009
Quisiera por María Belén García
Quisiera ser un pájaro para volarde la rama más alta hacia tu ventana,mirarte un largo rato yllegar hasta tu almohadapara verte abrir esos bellos ojospor la mañana.
Quisiera ser la lluviaque al caer te acariciaray así poder admirarla belleza de tu alma.
Pero no lo puedo lograr.Yo sólo quisiera ser tu sueñopara así contigo siempre estar.
Quisiera ser la lluviaque al caer te acariciaray así poder admirarla belleza de tu alma.
Pero no lo puedo lograr.Yo sólo quisiera ser tu sueñopara así contigo siempre estar.
Una hoja, un lápiz por Darío Domínguez
Todo comenzó en uno de esos días que no encuentras razón de ser. Que te levantas y no puedes explicar tu existir. Como aquella tarde de octubre que ese papel en blanco se presentó ante mis ojos. Me di cuenta de que era una señal y comprendí que con un lápiz, podía expresar en él mis emociones, rabias, alegrías y deseos. Muchos piensan que escribir es una ridiculez pero si entendieran hacia dónde se puede llegar con tan sólo una hoja y un lápiz lo intentarían como lo hice yo esta vez.
Carta a una persona amada por Leonardo Gatica
Hoy me siento mal porque empeoró en su cama una de las personas que siempre estuvo conmigo. No sé que voy a hacer sin ella e imagino que mi soledad aumentará. ¿ Me iré con ella? o ¿vagaré en este mundo solo hasta que llegue la hora?. Si es así, el día que yo parta, espero verla donde sea que esté. Hoy mi agonía crece más y más y no pierdo las esperanzas de que sigas estando allí. Fuiste lo mejor de mi niñez y prometo que no te voy a olvidar. Hoy estoy sufriendo al saber que te estoy perdiendo.
¡Ayúdame a seguir adelante!
¡Ayúdame a seguir adelante!
Amigos más grandes por Karim Leonel Luna
Cuando somos chicos queremos tener amigos más grandes a nuestra edad. Los vemos fumando, tomando alcohol o consumiendo drogas y nos preguntamos porqué no hacemos lo mismo nosotros... Y nos sentimos unos idiotas por no imitarlos. Tratemos de entender que esas cosas nos dañan y que debemos respetar la ley. No los imitemos.
No abandones tus estudios secundarios por Gisela Reinoso
Pensalo bien antes de hacerlo. Ahora encontrás muy divertido el no ir a la escuela pero al pasar los años te darás cuenta de tan grave error y ya va a ser demasiado tarde. Todavía estás a tiempo de arrepentirte y de construir un buen futuro para vos.
¡Estudiá, no abandones la escuela!
¡Estudiá, no abandones la escuela!
Vale la pena amar por Jorgelina Cruz
El amor te hace feliz pero también te hace sufrir.
Es algo que se siente en el corazón y ante la traición te provoca un gran dolor.
Lo digo para que no sufras lo mismo que sufrí yo.
A pesar de todo, vale la pena intentarlo.
Si sientes por una persona algo más grande que una amistad, trata de demostrárselo a diario.
Ojalá que lo intentes y que no sufras por amor aunque esto sea muy difícil.
Es algo que se siente en el corazón y ante la traición te provoca un gran dolor.
Lo digo para que no sufras lo mismo que sufrí yo.
A pesar de todo, vale la pena intentarlo.
Si sientes por una persona algo más grande que una amistad, trata de demostrárselo a diario.
Ojalá que lo intentes y que no sufras por amor aunque esto sea muy difícil.
Yo por Lucas Devia
Hola, ¿cómo están?.Soy Lucas y tengo 17 años. Quiero contarles algo muy curioso que me pasó en un viaje a Córdoba que realicé con unos amigos del Oratorio Don Bosco. Fuimos a ese lugar a un encuentro con chicos de todo el país que se realiza para intercambiar experiencias y conocer a otra gente. Resulta que ese fin de semana, el sábado más precisamente, después de cenar, nos llevaron a un salón en donde apareció un hombre con barba larga y elegantemente vestido. Traía una guitarra y se presentó. Su nombre, Martín. Se puso a cantar y nos divertimos mucho. Al terminar su espectáculo, yo corrí para alcanzarlo y lo encontré en los pasillos. Le toqué el hombro y cuando se dio vuelta le pedí que me dijera algo que pudiera ayudarme. Se sorprendió y preguntó mi nombre. Se quedó pensativo, en silencio unos instantes, y levantando los brazos me miró fijamente con una gran sonrisa y me dijo:“tú eres Lucas y tienes 17 años” y siguió su camino. No entendí lo que me quiso decir, eso yo ya lo sabía.
Al llegar a la habitación me puse a pensar en lo sucedido y comprendí que dijo eso para que me diera cuenta cuán importante era yo y que para ser feliz tengo que ser yo mismo. Entendí entonces, que siempre brillaré más fuerte siendo realmente quien soy.
Por eso recuerden: traten de vivir felices consigo mismos y serán felices con los demás. No importa tener mucho o poco, mientras se tengan verdaderamente a ustedes mismos.
Al llegar a la habitación me puse a pensar en lo sucedido y comprendí que dijo eso para que me diera cuenta cuán importante era yo y que para ser feliz tengo que ser yo mismo. Entendí entonces, que siempre brillaré más fuerte siendo realmente quien soy.
Por eso recuerden: traten de vivir felices consigo mismos y serán felices con los demás. No importa tener mucho o poco, mientras se tengan verdaderamente a ustedes mismos.
La violencia en las escuelas por Pamela Ramos
Juegos, risas, amistad, compañerismo son las ausencias que percibimos en la escuela. Las costumbres día a día van desapareciendo en la sociedad, en la familia y en los amigos y se va perdiendo de vista el futuro de nosotros sin pensar que somos la promesa del mañana para gobernar y ocupar nuestro país. Cuando escuchamos los hechos inéditos que aparecen en la televisión y otros medios de comunicación acerca de la violencia de niños en las escuelas nos quedamos boquiabiertos. El caso es que nadie toma las riendas en estas situaciones y después de unos días la gente se olvida. Como sociedad hagámonos responsables de los que sucede. Erradiquemos la violencia porque se está destruyendo nuestro futuro
¿ Respetamos a nuestros ancianos? por Vanesa Chávez
Como todos sabemos, los ancianos han transitado muchos años de su vida. ¿ Por qué los jóvenes no los respetamos? Deberíamos darnos cuenta de su bondad y cariño. ¿Por qué encerrarlos en un geriátrico o en un asilo? Acaso ¿no saben qué valores tienen? La experiencia, la voluntad y el derecho de ser libres. Los he visto tratando de charlar con alguien en las calles y muchas personas piensan que están locos pero no es así, solamente se sienten solos ya que sus familias los han abandonado. Aquellas personas que están pasando por esto deberían darse cuenta que los discriminan sin compasión y les causan mucho dolor. Espero que sepan entender a una persona mayor y cuando estén con ellos demostrarles respeto y amor.
martes, 30 de septiembre de 2008
El corazón de mamá y papá por Mayra Cabrera
Esta historia comenzó cuando cursaba 3º grado de la escuela primaria y con mis tres hermanas nos hicimos amigas de unas compañeras de curso.Fueron pasando los años y un día nos contaron que eran adoptadas, cosa que poco alcanzábamos a entender, y al pasar el tiempo nos dijeron que donde ellas vivían las trataban muy mal y se sentían muy tristes.Un día, una de ellas, Fernanda, nos preguntó si podían ir a vivir a nuestra casa. A mis hermanas y a mí nos pareció linda idea.Una tarde de octubre jugábamos en el patio cuando Fernanda y Marianela llegaron a casa, temblando de miedo y nos dijeron que no querían estar más con esa familia. Nosotras con mamá llorábamos sin saber qué hacer. Mi madre llamó a papá y fuimos todos a la policía para asesorarnos del tema. Allí nos contaron que estas nenas estaban con una familia cuidadora de un lugar llamado DINADIF, institución que se encarga de sacar los niños que están en los hogares de menores y los entregan a familias para que los cuiden, pero esta institución además, ayuda con dinero para el bienestar de esos niños. Ni nosotras ni mis padres podíamos entender qué era eso, cómo puede haber gente a la que se les pague para dar amor. La familia cuidadora venía todos los días y se las querían llevar, pero ellas se escondían y lloraban mucho. Fue muy difícil para todos y más difícil aun adaptarnos. Desde ese día, tomamos una decisión entre todos y comenzamos a ser una gran familia. Con autorizaciones se quedaron a vivir en nuestra casa. Al pasar los días notábamos que esas nenas no tenían ni habían vivido nunca con una familia que les diera amor. Para mis hermanas y para mí era un poco incómodo prestar a nuestros papás, teníamos celos, pero mamá nos hizo entender que podíamos compartir un poquito de todo lo que nosotras teníamos. Fueron pasando los meses y uno de esos días Marianela escapó de casa. Fue un momento muy triste para todos pero aceptamos lo que ella eligió para su vida. Después de este golpe, seguimos el camino con Fernanda. Al pasar los años decidimos entre todos adoptarla para que de verdad fuera una más de nosotros con nuestro mismo apellido. Comenzamos a hacer trámites que nos llevaron más de dos años entre juzgado, abogados y jueces, pero al fin, después de tanto andar logramos lo que tanto queríamos “una hija más para nuestros padres y una hermana del corazón para nosotras”.Desde el 1º de noviembre de 2007 ya somos cinco hermanas con el mismo apellido y con todos nuestros derechos y obligaciones.Me siento muy orgullosa de mi familia y Fernanda tendrá unos padres en quien apoyarse siempre.Yo, con tan poco camino recorrido en la vida, he aprendido y no dejo de pensar qué difícil fue para ella tener lo que yo tenía y pienso que nosotros, los adolescentes, a veces discutimos cosas sin sentido y no valoramos el sólo hecho de tener MAMÁ Y PAPÁ.
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