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miércoles, 12 de septiembre de 2012

NO TODO ES AMOR. Por Ezequiel Morales.



Mi nombre es Ezequiel Morales y tengo para vos una historia inolvidable.

Un día como cualquier otro día, ocurrió que una chica llamada Micaela, quien vivía con sus padres tenía 17 años y estaba de novia con un hombre raro, quien conoció en una fiesta de cumpleaños.

Luego con el tiempo empezaron a salir y se conocieron. Ella quedó embarazada y con el pasar del tiempo le contó a su novio. Él rechazo la idea de tener al niño y a ella lo sorprendió mucho, porque hasta llegó a amenazarla de muerte para que abortara. Tomó una botella de alcohol y luego se lo arrojó en todo el cuerpo y la prendió fuego.

Luego de unos minutos de agonía murió. Para ocultarla la enterró en un descampado, cerca de un canal.

Pasaron varios días, hasta que comenzó la intensa búsqueda. La policía lo fue a indagar y él negó todo, aún así permaneció unos días detenido.

Una vez liberado y en su locura, redactó una carta en la narraba todo lo sucedido, con todos los detalles del asesinato.

Dejó su carta en la comisaría y se suicidó antes de que los policías lo apresaran.

Es un caso muy triste, pero que nos lleva a la reflexión y más que nada a los padres de chicos adolescentes. Deben hablar con sus hijos para que sepan de que se trata la vida y que no es nada fácil transitarla.

Ezequiel Morales.

jueves, 28 de junio de 2012

El espíritu protector. Por Lucas Fiochi y Federico González.



Leyenda Urbana

                Esta historia se enmarca en el año 1828, en un pueblo cercano al Vaticano, donde vivía un joven distinguido, Lautaro Fiocheti, con sus padres y un hermano mayor.  Su familia era muy religiosa y estricta. En su adolescencia, Lautaro vivía despreocupado y sobre todo hacía caso omiso a lo que los demás pudieran pensar de él. Un día en un baile, se enamoró de Anne y fruto de este amor nació un hijo, pero su familia intervino. Desde ese momento no volvió a verla más.
                Pasó un tiempo y los padres, bastante conservadores lo obligaron a seguir por el camino religioso y es así que  17 años después, consiguió ser Papa, cabeza visible de la iglesia católica.
                Después de estar un año en el cargo, apareció Anne muy enferma y le pidió que cuidara de su hijo. De no hacerlo, ella divulgaría que era padre de un chico de 18 años llamado Pedro González. Lautaro decide cumplir con lo solicitado, exigiendo como condición, el secreto eterno, porque si se develaba la verdad, él sería despojado de su cargo.
                Pedro era parte  de una secta, situada en un monte cerca del pueblo. En este grupo era valorado como uno de los miembros más importantes y más antiguos. Una día en el que practicaban un rito con una cabra, esta muere y el bebe su sangre. En consecuencia, sus ojos se pusieron  rojos y su aspecto físico se tornó inestable. De regreso a su casa mató a varios ciudadanos inocentes, que paseaban de noche por la ciudad. Durante estas masacres  se encuentra con su madre y ella observa que algo en  él había cambiado. Pedro poseído intenta asesinarla y ella logra escapar. Se dirige al Vaticano, habla con Lautaro y le cuenta lo sucedido. El pontifique decide buscarlo con un grupo de policías para exorcizarlo. Lo encuentra y Pedro poseído sin saber que el Papa era su padre lo mata.
                Desde entonces, muchos aseguran ver un espíritu, que reclama la protección divina para los habitantes del pueblo y el perdón de su hijo.

Lucas Fiochi y Federico González.

martes, 5 de octubre de 2010

¿QUÉ ES EL PERDÓN ? Antonella Giménez


Es una palabra simple de pronunciar, pero difícil de sentir. En muchas ocasiones nos cuesta perdonar o lo hacemos sin saber lo que realmente esta palabra significa.
En nuestra vida muchas veces se nos presenta el momento o la necesidad de pedir perdón.
Muchas veces siento que les tengo que pedir perdón a algunas personas ; sin embargo no lo hago ya que me pregunto a mí misma ¿por qué pedir disculpas si los demás no lo hacen?
Luego, al pensarlo me doy cuenta de que no se trata de eso; sino de ser honesta y saber que yo cometí errores y por ello debo pedir perdón o simplemente acercarme, conversar, si siento que no fue por mi culpa.
Por ejemplo, a mis padres muchas veces les debo pedir perdón por los errores que cometí, porque sé que los defraudé y no fui prudente en ese momento.
Es increíble la paz que te deja en el alma.
Quizás para algunos, es muy sencillo pedir perdón cuando cometemos errores, pero para mí no es tan sencillo.Para hacerlo tenemos que sentir que nos merecemos ser perdonados, y no basta con sólo decir la palabra : "perdón", porque fue lo primero que se me ocurrió ; así no tiene verdadero valor. Debemos saber y aprender a perdonar.
Perdonar a alguien que quizás en ese momento se confundió o no supo saber hacer bien las cosas, es bueno saber comprenderlo/a.
De esta manera enseñamos a esa persona que de los errores se aprende y que perdonar de corazón tiene un valor muy importante en la vida.

AUTOR: Giménez Antonella

EL VALOR DE PERDONAR Florencia Riveros

La historia comienza cuando por una decepción me separé de una amiga, siempre fuimos muy unidas y más allá de lo que pasara, ella constantemente me escuchaba. fue así que tuvimos nuestros momentos tristes, pero supimos cómo salir adelante.
Un día, una tercera persona quiso separarnos; pero yo, con mi orgullo a flor de piel no podía y no quería entender cómo una amiga de siempre había podido decir cosas horribles acerca de mí.
Al estar tan sumergida en mis pensamientos no podía ver que todo lo que me decía era mentira, ya que ella jamás hubiese hecho algo que me lastimara. Cuando el tiempo pasó y entendí que me había equivocado intenté pedirle perdón. Ella no quiso escucharme y yo tuve que entender sus razones; la había lastimado.
Pasados los años una misma situación volvió a sucederme; pero en este caso la afectada era yo, realmente nunca llegué a saber si lo que me dijeron era cierto y, aunque me dolió muchísimo, yo perdoné.
Hoy, me doy cuenta que perdonar no es sólo una palabra, perdonar es haber olvidado lo que alguna vez te hizo mal, es comprender que existen situaciones en las que nos equivocamos y actuamos de forma que molestan o duelen, es sentir que a pesar de los malos momentos, nos damos la oportunidad de cambiar, de demostrar que las cosas son importantes.


Perdonar es confiar,
pero sobre todas las cosas es tolerar
los engaños y mentiras
que vienen por circunstancias diferentes.
Hoy, puedo decir que perdonar me cambió mucho,
que aprendí a conocer realmente a las personas,
sobre todo a mis amigos,
que son lo mejor que tengo.

AUTOR: FLORENCIA RIVEROS

EL PERDÓN EN LA VIDA Graciela Belén Paredes


Cuando alguien te engañe, te mienta y la verdad te explote en la cara, perdona y empieza de nuevo... es duro el desengaño pero todos nos equivocamos y no por eso somos malas personas...
Si alguien te ofende perdónalo también que la vida es corta para detenerte en lo que no te hace bien...
Si alguien te ilusiona en el amor, no dejes que destruyan tus sueños que mientras más ames más te amarán luego...
Aunque un amigo te falle, un amor te maldiga...verás que estando en el fondo de los fondos el único camino es el subir...
pero aún así sé optimista y piensa que la vida no es un problema sino un misterio para ser vivido...
Lucha por aquello que realmente quieres, pero sé paciente que todo llega cuando menos lo esperes... hagas lo que hagas hazlo bien...
Deja lo mejor en cada cosa que hagas, da todo lo que este a tu alcance sin límites pero sin esperar nada a cambio...
sonríe al mundo que tenemos el gran privilegio, de perdonar, de dar, de recibir y ser perdonados... Muestra que con esto puedes ser un gran ser humano, eso solo depende de ti...


Graciela Belén Paredes