martes, 24 de julio de 2012

Un consejo. Por Julieta Rovera



La vida sigue a pesar de lo grande que sea la caída, solo fue un tropezón, eso dicen. Lo que no dicen, es el dolor que se sufre por ese tropezón y nadie dice como levantarse, ni como enfrentar la vida después de eso.
Yo si te puedo responder a esa pregunta.  Hay que valorar lo que se tiene y seguir sonriendo a la vida. No deben hundirse en un mar de lágrimas, porque nos lleva a la destrucción, a una gran depresión que quizás sea más grande que nuestro dolor y que hace un vacio en nuestro corazón insuperable.
Debemos ayudar a querer, sin rechazar de donde venga. Eso nos va a llenar de amor y paz el vacío que sentimos.
Julieta Rovera

Barco de papel. Por Andrea Munita



Barco de papel que buscas en el mar, yo me preguntaba si has dejado de llorar.  Tengo en el alma bronca, aún así en mi pecho siempre estarás.
Ya no quiero volverte a matar, sabiendo que nunca, nunca morirás.
Ya no quiero volar contigo al cielo, sabiendo que hay fantasmas rodando por acá.
Si tan solo supieras cuanto te siento, podrías entender mi barco de papel.
Barquito de papel que buscas en el mar, dichosos los invitados que comen de este pan.
 Busco en el aire un sueño que quiero alcanzar, para ver  en lo profundo tu mirada al regresar.

Andrea Munita

Querido amor : Por Belén Jiménez.


                       …Vuelve, vuelve a mi vida, solo pido que vuelvas con alguien mejor.
 Alguien que soporte cada herida de mi alma, alguien dispuesto a oír quejas de este herido corazón.
Tráeme a alguien que ame las cosas sencillas.
Alguien que esté dispuesto a dejar todo por amor, todo por mí.
Trae contigo querido amor, una persona que le permita a mi corazón volver a confiar y a mi alma la dicha de volver a ser lo que era antes de su destrucción. Un ser capaz de hacerme sonreír, con el más mínimo de los detalles, a alguien que no quiera impresionarme, sino enamorarme.
Pero por sobre todo, querido amor, que sea alguien capaz de amarme tal como soy.

Belén Jiménez.

Aquel. Por Paula Torres



Aquel amigo querido,
aquel amigo del alma,
aquel que todo lo sabe,
aquel que todo lo calla,
aquel que siempre está,
aquel que nunca falla,
aquel que me comprende,
aquel que me acompaña.


AQUEL AMIGO DEL ALMA.


Paula Torres

El comercial 1. Por Mellimaci, Solange




Escuela del comercio que naciste en un pequeño sótano, donde tus primeros alumnos son ahora mayores y guardan dentro suyo bellos recuerdos que pasaron junto a ti.

Después de varios años se concretó un sueño, el edificio propio, cosas nuevas y sin estrenar.

Aún nadie escribía en los pizarrones, ni nadie se sentaba en los bancos nuevos.

Un día como hoy, se tocó por primera vez la campana, y junto a ese sonido el inicio de las clases.

Hoy cumples cincuenta años de ser creada y que en tus paredes se oyen voces con ideas, pensamientos… del cuerpo estudiantil y de educadores, que son los que nos ayudan a formar y elegir nuestro propio camino, en este proceso de elegir quienes somos.



Mellimaci, Solange

Soy feliz con ella. Por Araceli Hernández



Ella me ilumina cada día, me alegra cada noche, me acompaña en mis salidas, me sigue en mi destino.
Ella es la persona más especial en mis sueños, me acompaña en la alegría y en las tristezas, me ayuda a salir adelante.
Ella es mi amiga, que me ama y a la que puedo considerar una verdadera amiga.
Poder decir que ella “es mi amiga” es fácil, pero no es fácil conseguirla.
Si en tu corazón hay un hueco vacío y te sientes solo ella ocupará ese vacío. Nunca te sientas solo con ella al lado nunca lo estarás.
La amistad es un tesoro, el cual no se busca se encuentra.
Yo tengo una verdadera amiga y soy feliz con ella.


Araceli Hernández

Una mirada. Por Gimena de la Llana



Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en medio instante:
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos, 
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.
Fue una mirada,
un frenesí de besos,
una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin,
sin tiempo para soñar.
Y entonces despertamos,
 y seguimos amándonos.


Gimena de la Llana